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jueves, 30 de octubre de 2014

Haití: A 10 años del establecimiento de la MINUSTAH


A 10 años del establecimiento de la MINUSTAH los reclamos por su retiro, cada vez más audible,
tornan imperativo discutir sobre el impacto de la Misión, su futuro y las opciones ante una potencial retirada.
A continuación aportamos algunos elementos para el debate:
Sobre la MINUSTAH
La MINUSTAH fue constituida originalmente por el Consejo de Seguridad, mediante su resolución 1542 (2004), a fin de ayudar al Gobierno de transición a establecer un entorno seguro y estable; ayudar en la supervisión, reestructuración y reforma de la Policía Nacional de Haití; prestar asistencia mediante programas integrales y a largo plazo de desarme, desmovilización y reinserción; prestar asistencia en el restablecimiento y mantenimiento del estado de derecho, la seguridad pública y el orden público, entre otras. Con las subsiguientes resoluciones el mandato se ampliaría con el fin de apoyar el proceso político en el país, promover un diálogo político de todos los sectores interesados, promover el diálogo político inclusivo y la reconciliación nacional y prestar asistencia logística y de seguridad para la celebración de las elecciones previstas para 2010.
Elecciones que no ocurrieron ese año a raíz del devastador terremoto del 12 de enero de 2010, en el cual murieron más de 220.000 personas (según datos del gobierno de Haití). Ello supuso un duro golpe para la economía y las infraestructuras del país, ya de por sí inestables. En consecuencia el Consejo de Seguridad, en su resolución 1908 de 19 de enero de 2010, refrendó la recomendación del Secretario General de aumentar la dotación general de la MINUSTAH con el fin de apoyar la labor inmediata para la recuperación, reconstrucción y estabilidad del país.
Situación actual
El contexto nacional Haitiano se caracteriza aún en la actualidad por una gran desconfianza de los actores políticos. La polarización es cada vez mayor, y no se han logrado mayores consensos a pesar del diálogo inter-haitiano. Todo lo anterior en un marco de instituciones frágiles y escasos recursos, donde la práctica del clientelismo y la corrupción siguen vigentes. Luego de 10 años de la implementación de la Misión el país continúa imbuido en una situación de grave crisis política e institucional.
Las organizaciones populares haitianas denuncian la acción de la MINUSTAH al reprimir las protestas sociales. Denuncian que las tropas han violado a mujeres y jóvenes, usurpado escuelas y otros recursos que necesitan la población, contaminado el agua e introducido la epidemia de cólera que hasta fines de abril habría matado a 8556 personas y enfermado a otras 702.000. Los recursos disponibles para la lucha contra el cólera permitirán atender a solamente 8% de las 45.000 personas que se proyectan se enfermarán durante este año.

Derecho a la autodeterminación y autogobierno
El Senado de Haití se ha pronunciado sobre el tema reclamando el retiro de la MINUSTAH de su país. Las resoluciones aprobadas por unanimidad se fundamentan en su responsabilidad respecto a la introducción del cólera y las vejaciones cometidas por parte de miembros de las tropas.
La Declaración de Ministros de defensa y Altos Representantes de Relaciones Exteriores a los efectos de evaluar la situación y el ritmo de reducción de los contingentes de los países miembros de la UNASUR en la Minustah, de junio de 2012 nos dirá “que se requiere de un esfuerzo de cooperación sostenido que ayude a consolidar el sistema democrático de Haití, respetando la soberanía y autodeterminación del pueblo haitiano.” Tal como fuera consignado más arriba, su voluntad ha sido expresada y es la del retiro de las tropas.

Sobre las misiones de mantenimiento de paz en general
Ha sido en este siglo que el número de fuerzas militares, policías y personal civil de las Misiones ha ascendido a niveles sin precedente. Las misiones de paz no solo han crecido cuantitativamente, sino que se han vuelto cada vez más complejas. Más allá de un simple monitoreo del cese de fuego, en la actualidad las operaciones de paz han adquirido una multidimensionalidad caracterizada por colaborar en los procesos políticos a través del diálogo nacional, la protección de civiles, la asistencia en el desarme, desmovilización y reintegración de combatientes, la colaboración en la organización de los procesos electorales y la asistencia en el restablecimiento del estado de derecho. La expansión de su mandato las ha convertido, en reiteradas oportunidades, en virtuales administradores de territorios cuyos gobiernos han colapsado. No es un dato menor que mientras 18 misiones de paz se han establecido desde la creación de las Naciones Unidas hasta 1990 (más de 40 años), en estas últimas 2 décadas han sido 51 las implementadas; la mayoría en África. Lo anterior da cuenta de un proceso global que bien podría leerse en clave imperialista.

A modo de reflexión final
Luego de 10 años no se evidencian avances significativos para la consecución de los objetivos de la MINUSTAH. En palabras del Presidente Mujica que diera a la prensa de su país “la minustah no puede convertirse en una especie de guardia pretoriana… si el país no evoluciona para dar elecciones, y en definitiva, si no logra en el corto plazo salidas institucionales, el camino deberá ser otro”.
Es prioritario que toda ayuda, la que no debería asumir rasgos asistencialistas, sea respetuosa del derecho a la autodeterminación del pueblo haitiano dando lugar al empoderamiento de la población y así a la reconstrucción político-institucional.
El camino de reconstrucción deberá enfocarse en la cooperación regional y bilateral de los países latinoamericanos y caribeños con Haití. El establecimiento de políticas de cooperación pensadas desde Latinoamérica y el Caribe que permitan pensarnos desde nosotros mismos respetando siempre el principio de soberanía.
OCTUBRE 2014
MESA DIRECTIVA APDH ARGENTINA

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